Por: Redacción
Nuevo León.- En un movimiento sin precedentes para el sector hídrico de la región, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (AyD) ha consolidado el programa “Cascos Rosas”. Esta iniciativa busca derribar las barreras de género en áreas que, por más de un siglo, habían sido ocupadas exclusivamente por hombres.
Durante el mes de marzo, la institución alcanzó la cifra de 700 mujeres capacitadas, sumando a 200 colaboradoras en la jornada más reciente. A través de un formato híbrido (presencial y en línea), las participantes se sumergieron en el corazón de la operación técnica de la paraestatal.
A diferencia de las capacitaciones administrativas convencionales, «Cascos Rosas» apuesta por el trabajo de campo. Con el acompañamiento de cuadrillas expertas, las trabajadoras adquirieron destreza en:
-
Reparación de fugas y detección técnica.
-
Mantenimiento de redes de alcantarillado.
-
Trabajos de electricidad y protocolos de seguridad.
-
Manejo de emergencias, como control de fugas de cloro.
La convocatoria tuvo un alcance estatal, movilizando a personal de municipios como Anáhuac, Sabinas Hidalgo, Salinas Victoria, García, Montemorelos y Linares. Incluso, el programa trascendió las fronteras de Nuevo León, contando con la participación de mujeres de diversos estados del país para intercambiar experiencias en el sector.
El Director General de la paraestatal, Eduardo Ortegón, calificó este esfuerzo como un cambio de paradigma necesario para la evolución de la empresa.
“Es la primera vez, en más de 120 años, que realizamos una capacitación operativa dirigida a mujeres. El servicio se construye en campo, en las plantas y en la operación diaria; es fundamental que todas y todos entendamos a fondo lo que hace la empresa”, afirmó Ortegón.
El directivo subrayó que el objetivo final no es solo la formación, sino la ocupación real de vacantes operativas por parte de mujeres, abriendo espacios donde históricamente no tenían presencia. «Muy pronto veremos a más mujeres ocupando puestos operativos, lo que nos va a dar mucha satisfacción como institución», concluyó.
Con este impulso al talento femenino, Agua y Drenaje de Monterrey busca transformarse en una institución más incluyente y preparada para los retos hídricos del futuro, demostrando que la operatividad no tiene género.