Por: Redacción
Nuevo León.- El “Monumento a la Corrupción e Ineficiencia” llegó este sábado al municipio de Cadereyta para señalar un nuevo retraso en la obra pública del Gobierno Estatal. Durante una visita al sitio donde debería construirse el Puente La Unidad, Andrés Mijes constató la ausencia total de trabajadores y avances visibles a más de un mes de que el proyecto fuera anunciado. Ante este escenario de parálisis edilicia, Mijes colocó el «antimonumento» junto a una piñata y un cronómetro en cero para dar inicio a un seguimiento puntual del compromiso estatal.
La inacción de las autoridades en la zona mantiene sin un acceso digno a los habitantes de las comunidades aledañas desde hace más de dos décadas, situación por la cual se otorgó esta distinción simbólica para visibilizar la exigencia ciudadana. “He descubierto algo en este Antitour: donde llegamos nosotros, después llega el Gobierno a jalar. Hoy ponemos el reloj en cero para ver cuánto tardan en arrancar lo que ya dijeron que había arrancado. Tic, tac, Gobernador. Póngase a jalar», expresó Mijes al exhortar a las autoridades a dejar de justificar las demoras y comenzar a entregar resultados reales a la población.
El reclamo se enmarca dentro de las acciones del «Antitour», una iniciativa con la que Mijes ha recorrido diversos puntos de la entidad para evidenciar obras inconclusas, proyectos abandonados y demandas sociales sin respuesta. Según sostuvo, este tipo de denuncias públicas han comenzado a surtir efecto, forzando la movilización del Estado en sitios previamente desatendidos. Asimismo, advirtió que las visitas de inspección continuarán en otros municipios hasta garantizar que las promesas de infraestructura se traduzcan en hechos concretos.
Finalmente, Mijes enfatizó que Nuevo León atraviesa un momento clave para alinearse con la visión de transformación de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Subrayó que el Plan México del Gobierno Federal plantea un esquema de fortalecimiento de la infraestructura, impulso a la inversión, generación de empleo y desarrollo social para las familias, metas que resultan incompatibles con la negligencia local en la ejecución de la obra pública.